Buscar:

Lo más Leído

    Debates abiertos


      ¿Quién paga los errores en la práctica médica cuando no existe un Seguro?

      El presidente de Essalud*,  Álvaro Vidal, informo que su institución pagará 1,1 millón de nuevos soles (algo más de 400 mil dólares) como indemnización al asegurado Jorge Villanueva Morales, quien sufrió la equivocada amputación de su pierna en un hospital de la institución ( Hospital Alberto Sabogal del Callao). “De inmediato Essalud dará la indemnización al paciente por este hecho lamentable. Este monto es un derecho y un mandato del Poder Judicial”, afirmó.

      Jorge Villanueva fue programado el día 23 de enero del año 2010 para someterse a una intervención quirúrgica, donde le amputarían una de sus piernas afectada por una úlcera. Sin embargo, debido a una ”confusión” le fue cortada la pierna que se encontraba en buen estado.  Al darse cuenta de su error, los mismos cirujanos, pidieron autorización a los familiares para cortarle la pierna afectada.  

      Ante esta circunstancia, los familiares denunciaron el hecho ante el Poder Judicial, que ordenó en sentencia que Essalud (Seguro Social de Salud) cumpla con resarcir al asegurado el referido monto por el daño ocasionado.

      Frente a este innecesario hecho, surge una pregunta. ¿Quién pagará lo señalado por el Poder Judicial? ¿Cuántos médicos hubierán estado cubiertos por este riesgo? ¿Será trasladado a los asegurados (Empresas) los costos de esta demanda?

      Este es uno de los grandes problemas que tiene su punto de partida con esta sentencia. La globalización, las buenas prácticas y los derechos de los consumidores se conjugan para enfrentar los riesgos de cumplimiento. Sin duda, que el importe demandado como resarcimiento saldrá de los fondos de essalud, pero estos fondos están destinados para la adecuada atención de los asegurados. Las empresas, realizan por Ley sus aportes para cubrir las atenciones de salud integral de sus trabajadores, entonces ¿Deben también estos aportes cubrir los problemas de “gestión u operación”? ¿Con el dinero de quién se pagará esta sentencia?

      Es necesario analizar lo que ocurre en la administración con los riesgos que tienen que afrontar por su actividad. En el caso médico en general (se debe considerar a los hospitales que brindan atención pública) se debe contar con medidas de transferencia o alternativas de protección económicas que afronten. Sin duda, el seguro es la medida más accsequible y de rápida ejecución, pero no exite en el país la obligatoriedad de contar con un seguro de responsabilidad frente al ejercicio médico.

      Existen algunas iniciativas legislativas sobre la posibilidad de alentar la obligatoriedad de contar con un seguro que protegan a los servicios públicos y privados en salud de estos riesgos. Esperemos su pronta aprobación y promulgación. Es justo y necesario

      * Seguridad Social de Salud en Perú la cual es pagada por las empresas para sus trabajadores

      LA CAUSA PRÓXIMA

      En estos últimos dos años, el avance sobre derechos de los usuarios en salud ha sido importante, pero aún se encuentra pendiente la obligación de indemnizar en los casos en que se sientan vulnerados. Por lo demás justo y necesario.

      En materia normativa la Ley 29414 promulgada en octubre del 2009, señala que los usuarios tienen derecho “a recibir tratamiento inmediato y reparación por los daños causados en el establecimiento de salud o servicios médicos de apoyo, de acuerdo a la normativa vigente”. En uno de los artículos de su reglamento – prepublicado en agosto del año pasado- establece el derecho “A recibir una indemnización civil o prestación económica cuando el daño al derecho o su situación de salud se origine en una prestación de servicio de salud realizada con impericia, imprudencia o negligencia”.

      VISION CIVIL NO PENAL

      Durante el período 2006-2009 la Defensoría del Pueblo recibió 868 denuncias, que luego de ser analizadas concluyeron que en 291 de los casos existiría “una práctica médica alejada de lo razonable” y que podrían referirse a una presunta negligencia médica, tratos no adecuados, destiempo en la atención, desinformación, etc. En este tema, su posición es reveladora: “Nosotros hemos manifestado nuestra posición a favor de un justo y oportuno resarcimiento o compensación económica por los daños que puedan generar prácticas negligentes de los profesionales de salud”. En la actividad privada, el INDECOPI tiene registrado en su compendio estadístico 840 denuncias en el rubro servicios de salud entre el 2006 y el 2010.

      VOLUNTAD, SOLO VOLUNTAD Y NADA MÁS QUE VOLUNTAD

      La coyuntura nos ha presentado en estos años declaraciones de diversos sectores y en muchos casos, encendidas polémicas cargadas de un componente adicional que han hecho que el tema se polarice, aunado a la falta de un acuerdo político que desde 1992 registra ocho iniciativas para legislar sobre la conveniencia de una Ley de contratación de una póliza de seguros entre a los profesionales de la salud. A pesar de los años transcurridos, las denuncias públicas de los afectados por este tema, deja la sensación que el paciente se convierte en muchos casos en una historia clínica más.

      GLOBALIZACION CRECIMIENTO Y DESARROLLO

      En el mundo globalizado que nos toca vivir, todo tiene un precio, lo único que no tiene precio es la salud, la suya y la de todos. Esta dicotomía, en un país que se precia de uno de los crecimientos más importantes de la región, no concuerda con el desarrollo que como sociedad se debe tener en todos los campos, también en el derecho en la atención de la salud, por eso, los esfuerzos por preservarla antes, durante y después son impostergables.

      A LA VUELTA DE LA ESQUINA

      Las condiciones están dadas para que por causa próxima se materialice un mejor escenario de protección a los usuarios en los servicios de salud. Esto implica, imponderablemente la necesidad de situar las indemnizaciones como elemento importante de protección frente a las consecuencias que puedan derivarse, tanto en el daño físico, como en el daño moral. Por eso, sería conveniente que el mercado se permita una introspección de fortalezas y debilidades que ayude a potenciar aún más sus capacidades que atienda esta oportuna necesidad.

      Entre las consecuencias que posiblemente encuentre el mercado, está la relacionada al incremento en número y cuantía de las indemnizaciones, frente a esta situación, una manera de enfrentarla consistiría en establecer coberturas que precisen el resarcimiento por capas, dependiendo del restablecimiento de la salud del paciente y hasta un período determinado.

      En el mundo actual las formulas mixtas de asociación entre privados o entre público-privados están dando buenos resultados, por eso pensar en un consorcio asegurativo de protección (de participación voluntaria y por un determinado tiempo, luego del cual –

      con toda la experiencia adquirida- cada aseguradora pueda operar en forma independiente) no está muy lejos a considerar. El caso español del Consorcio de Seguros para la atención de eventos catastróficos y riesgos vehiculares no aceptados, es un buen ejemplo.

      Un último tema que resulta interesante analizar, es cuando un asegurado de los ramos de seguros personales o EPS resultase afectado en una atención salud. Las aseguradoras podrían plantearse el proteger estos eventos. Si bien es cierto, el obligado civilmente responsable es el causante, se podría contemplar la posibilidad de incluir una cobertura que garantice una suma fija estipulada en su tabla de beneficios como indemnización.

      IGEVICIDIUM LEX

      INVOLUCRADOS S.A.

      El campo de la Responsabilidad Social recoge eficientemente como eje principal el término “Stakeholders” (los públicos interesados). Así también, el sistema asegurador puede tomar como suyo el término “Involved” (Involucrados: Mercado, Usuarios, Aseguradoras, Sociedad, Colaboradores, Medios de Comunicación, Proveedores), refiriéndose a todos aquellos actores que participan activamente en el proceso cíclico del seguro. Cada “Involucrado”, con mayor o menor participación, debe tener claro su importante y positivo aporte al sistema, todos los días desde cada una de sus actividades, deben de ser conscientes que en cada cosa que hagan, se encuentran transitando en el camino de consolidar una Cultura de Seguros, donde todos son necesarios, todos son indispensables. Esta labor, reiteramos, no solo le atañe a algunos, sino a todos los que colaboran en el sector.

      “La Cultura de Seguros no debe tomarse como un concepto rígido, etéreo, inamovible, por el contrario, se le debe propiciar como dinámica, ágil, creciente, está más cerca de lo que nos imaginamos. Por eso, no se debe caer en el riesgo de asociarla solamente a un efecto de compra o de consumo”

       

      Las acciones por mejorar la actividad de la industria con nuevos productos, inclusión de mayores coberturas, anexo de mejores cláusulas, transparencia en la información, primas, servicio al cliente, gerencia de riesgos, son parte fundamental que contribuyen en su imagen. Las experiencias exitosas no solo se basan en el crecimiento vegetativo del sector (refiriéndose a personas y empresas que recién demandan o que empiezan a tener una mejor capacidad de gasto), sino mayormente, a la decisión de las empresas de arriesgar no solo a favor de su cuenta de resultados, sino de toda la industria. Es cierto que cada país tiene su propia realidad, pero una organizada conjunción de esfuerzos de toda la sociedad, por ejemplo, en el tema de prevención de accidentes de tránsito, puede cohesionarse bajo el lema:

      ”Un Accidente menos…Una Vida más”

      El sistema asegurador con una solida decisión está en condiciones de ofrecer al mercado mejores productos y servicios:

      Brindando la información necesaria y satisfactoria a sus clientes,
      Propiciando condiciones para que más personas protejan a sus familias y sus bienes
      Incentivando la competencia donde el beneficiado sea el consumidor,
      Buscando la excelencia entre los colaboradores con formación y motivación personal
      Protegiendo la experiencia conseguida a lo largo de los años
      Asumiendo riesgos e iniciativas que generen un sano crecimiento,

      Las nuevas formas de socialización por internet difunden en tiempo record casi todo lo que ocurre y con todos los detalles de nuestro acontecer diario, es por eso, que resulta importante utilizar estos medios para propiciar, impulsar y difundir las ventajas de ser parte de una Cultura de Seguros. En algunas oportunidades, aparecen noticias adversas en los medios o en la opinión pública cuando algo no tan bueno ocurre. Es natural que las personas tiendan a generalizar las cosas y encontrarse así, a merced de un impacto negativo mayor, unas veces injustamente, en otras, indudablemente con la tarea pendiente de mejorar.

       

      Víctor Luna Victoria
      Víctor Luna Victoria
      Bienvenido al blog Seguros Finanzas de Víctor Luna Victoria, profesional peruano en el campo del seguro y la comunicación. Incursiona en este medio para ser un facilitador entre el mercado, las aseguradoras y los usuarios, para una mejor atención-recepción del servicio integral al consumidor.

      Este blog funciona gracias a WordPress | Un blog de Seguros Red | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad

      Analizamos Seguros y Aseguradoras | Publicaciones especializadas en Seguros